fbpx

El verano se acerca, y con él son muchas las personas que deciden tomarse más en serio la alimentación. Pero ya sea por estética o por salud, lo cierto es que hay productos que, sin darnos cuenta, sabotean nuestros intentos por dejar a un lado las malas prácticas alimentarias.

En el momento de elegir unos productos u otros, hay que tener mucho cuidado con los falsos light o alimentos 'ligeros'. Estos, explica, no siempre son tan saludables como parecen a primera vista. Recopilamos los cinco alimentos que te impiden alcanzar con éxito tus objetivos.

  1. Las galletas de desayuno. Aunque estemos acostumbrados a verlas en la base de la pirámide alimentaria, siendo, además, recomendadas por algunos nutricionistas, estas galletas esconden entre 400 y 500 calorías por cada 100 gramos. Pero dejando a un lado estas cifras, lo más preocupante no son sus calorías, sino los ingredientes que estas representan, principalmente aceites vegetales refinados y azúcar. El azúcar es un buen conservante, mejora el sabor y es muy barato para la industria, pero la respuesta que provoca en el organismo y el aumento de los casos de diabetes son el indicativo de que su consumo no es apropiado.
  2. Tabletas de chocolate. Antes de que nos llevemos las manos a la cabeza, el chocolate en sí mismo no estropea la dieta, sino aquellos que están compuestos principalmente por azúcar y no por cacao. Para no caer en el error, lo más sensato es comprobar los ingredientes en la etiqueta y ver que el azúcar no está en los primeros puestos. Las más recomendables son aquellas que contienen más de un 70% de cacao.
  3. Miel. Si bien este ingrediente puede ser un gran aliado de una alimentación sana como sustituto del azúcar, también puede convertirse en su enemigo cuando se utiliza en exceso. La miel se utiliza para rellenar las reservas de glucógeno del hígado, y que superado ese umbral, el exceso se acumula como grasa.
  4. Queso 'light'. El apellido que se le atribuye a este alimento deja de tener sentido cuando, entre sus componentes nutricionales, observamos que aun siendo menos calórico, sigue presentando elevadas cantidades de grasa saturada. Por este motivo, un consumo ocasional de queso no tiene por qué significar un problema para la salud, pero si se sufre obesidad o se busca perder peso, es mejor elegir opciones como requesón o queso fresco.
  5. Barritas de cereales. Este concurrido 'snack' para calmar el hambre entre las comidas puede ser igual de contraproducente que un paquete de golosinas. Y es que, al igual que los cereales de desayuno, contienen grandes cantidades de azúcar por unidad, por no hablar de su aporte de grasas trans (culpables del incremento de los niveles de colesterol malo). En este caso, el sustituto más adecuado podría ser un puñado de frutos secos, que proporciona proteínas y grasas saludables.
922 235 514615 324 307